Tabla de contenidos

Presentaciones de casos

Fractura antebraquial distal expuesta por mordedura de mamíferos.La frecuencia de las fracturas del antebrazo expuestas por mordeduras de animales es baja, pero su morbilidad es elevada. Su restauración requiere gran pericia clínica y quirúrgica, debido a su estrecha relación y sincronismo con la mano, órgano de vital importancia en la vida diaria. Se presentaron dos casos de pacientes de ambos sexos, de edades entre amplio margen, que sufrieron mordeduras de animales de gran fiereza y fortaleza, que le causaron lesiones importantes del antebrazo con dilaceración de partes blandas apreciables y tejido óseo dañado con mayor o menor grado de conminución; estas lesiones producidas por mordeduras de animales, tienen un alto índice de contaminación por microorganismos de categoría variable, según la especie biológica y hábitat del germen; la boca del animal y la piel del individuo, que poseen virulencia significativa e inóculos cuantitativos, que se asientan en un ambiente idóneo local de tejidos desvitalizados para su desarrollo. Para enfocar el tratamiento se emplearon las clasificaciones de OTA (Orthopaedic Trauma Association) según porcentaje de pérdida ósea y la propuesta por Gustilo, Mendoza y Williams según daño de partes blandas y hueso expuesto. se aplicaron medidas clínicas y quirúrgicas; los antimicrobianos, la profilaxis antitetánica, la observación antirrábica, el desbridamiento según demanda, estabilización del foco de fractura, cobertura cutánea, injertos óseos y rehabilitación precoz. La estrategia quirúrgica multidisciplinaria protocolizada fue el pilar fundamental del tratamiento. Se obtuvo una evolución estética, clínica y funcional satisfactoria, según escala DASH (The disabilities of the arm shoulder and hand) al ser dados de alta médica.
José Ángel Meriño Labrada, Héctor Gabriel Díaz Carrillo, Dayan Torres Gomez
14 lecturas